lunes, 6 de diciembre de 2010

Pensamientos de Francisco Morazán


·  Un pueblo que rompiendo las cadenas de la esclavitud, se arroja, digamoslo así, de repente en el camino de la libertad, no puede marchar sin tropiezos por él, sino buscando en la educación el cultivo de su inteligencia e instruyéndose en el cumplimiento de sus deberes.
·  La sencilla educación popular es el lema de las naciones libres, para destruir los errores y preparar el triunfo de la razón y la libertad.
·  Los rehenes que los enemigos tienen en su poder son para mí sagrados y hablan vehemente a mi corazón; pero soy el Jefe de Estado y mi deber es atacar; pasaré sobre los cadáveres de mis hijos, haré escarmentar a mis enemigos y no sobreviviré un solo instante a tan escandaloso atentado (respuesta a una comisión de los facciosos que le propuso depusiera las armas).
·  La grandeza de una patria no se mide por la extensión de su territorio sino por la dignidad y honor de sus hijos.
·  Si aristocracia puede haber, solo será la aristocracia que yo respeto, que yo admiro: la aristocracia de la virtud y el tiempo.
·  La fortuna jamás protege a los que huyen de los peligros de la guerra para poder disfrutar de las ventajas del triunfo.
·  Morir hoy o mañana es lo mismo.
·  Los pueblos libres calculan los años de su vida social por la existencia de su poder, respectivamente.
·  Declaro... que ni el menor rencor llevo al sepulcro contra mis asesinos, que los perdono y deseo el mayor bien posible.
·  La posteridad nos hará justicia.
·  No he de huir, señor, ni me falta valor para ir al patíbulo.
Si amáis la libertad, dejad libre y expedita la acción del Gobierno que la protege. ¿Cómo queréis que sea fuerte contra la opción que conspiró, si vosotros le quitáis la fuerza?
·  Los pueblos me han confiado sus destinos; yo seré todo para los pueblos. Una lágrima menos, una espiga más, un retoño de la planta que no se había cultivado. Será el maximun de mi felicidad.
·  Jamás se pueden hacer obras con hombres forzados.
·  Si vosotros teneis vocación para ser esclavos, yo no la tengo para ser tirano.
Declaro: que mi amor a Centroamérica muere conmigo. Exito a la juventud, que es llamada a dar vida a este país que dejo con sentimiento por quedar anarquizado, y deseo que imiten mi ejemplo de morir con firmeza antes que dejarlo abandonado al desorden en que desgraciadamente hoy se encuentra.








Sandoval, L. E. (1992). Pensamiento Vivo de grandes Hombres 2. En L. E. Sandoval,Pensamiento Vivo de grandes Hombres 2 (págs. 43-50). España: JES Ediciones.




Compilación hecha por, Joel Edimar Cruz, Apreciación Literaria, UNITEC

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